Morfología Fácil: Clases de Morfemas

En la primera parte de este artículo vimos que los monemas se dividen en lexemas y morfemas. Ahora averiguaremos como la combinación de ambos puede dar origen a nuevas palabras con atributos variables (género, número, tiempo) y diferentes significados.

Primero vamos a revisar algunos ejemplos de monemas y sus diferencias.

Lexemas: Sol, frío, pie, grado, azul, golpe, doctor, etc.

Morfemas: azo, ado, ando, endo, era, pre, sub, des, in, a, etc.

Si observamos los ejemplos anteriores, descubriremos que estos pueden combinarse para formar nuevas palabras, uniendo lexemas y morfemas: Sol-azo, golpe-ando, azul-ado, pre-grado, doctor-a, in-útil. Sin embargo, la relación entre las dos partes de cada palabra varía, dependiendo del tipo de morfema que utilizamos.

Notemos que en in-útil, el morfema in- cambia por completo el significado del lexema útil. Por el contrario, en doctor-a, el morfema –a no modifica el significado de la palabra, sino que indica el género femenino en esta. Cuando un morfema modifica el significado de la palabra sobre la que actúa es un morfema derivativo. Los morfemas que solamente alteran las propiedades de la palabra, tales como género y número (tiempo, modo y persona en caso del verbo), son morfemas flexivos.

Los morfemas derivativos, también llamados afijos, se clasifican de acuerdo a su ubicación dentro de la palabra. Los que se ubican al principio son prefijos, los que se encuentran al final son los sufijos y aquellos que están dentro de una palabra son los infijos.

Prefijo

Se antepone a la raíz léxica de las palabras, alterando su significado. Por norma general siempre se escriben unidos a la palabra que modifican. Algunos ejemplos son: Des-tapar, in-útil, pre-grado.

Sufijo

Se escribe al final de la raíz de la palabra, alterando su significado. Entre ellos tenemos a los aumentativos, diminutivos, aquellos que forman gentilicios y otros sustantivos. Algunos ejemplos son: Flor-ero, Cuba-no, Cuchar-ita.

Infijo 

Se inserta en el interior de una palabra, entre la raíz y el sufijo. Por lo general, cumplen una función fonológica y no gramatical, esto quiere decir que sirven para facilitar la pronunciación. Cabe resaltar que los infijos se diferencian de los interfijos en que los primeros si tienen una función gramatical en otras lenguas. Sin embargo, los infijos en el español son muy escasos, por lo que el término se usa para referirse a los interfijos. Algunos ejemplos son: Angel-ic-al, cafe-c-ito, polv-ar-eda.

Ya conocemos los elementos que forman las palabras y podemos comprender mejor cómo se forman estas. Para resumir, les dejo un esquema de los formantes morfológicos que les será de mucha ayuda.

MONEMAS
LEXEMAS MORFEMAS
Independientes Dependientes Independientes Dependientes
Palabras simples Raíces léxicas Conjunciones Pronombres Derivativos o Afijos Flexivos
Determinantes Preposiciones Prefijos, sufijos e infijos Género, número, tiempo, modo y persona

En la tercera parte de este artículo hablaremos de los distintos procesos de formación de palabras y del análisis morfológico de las mismas.

Eso es todo por ahora. ¡Nos estaremos leyendo!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s