4 Secretos de la Redacción Web

Internet ha cambiado la forma en que leemos. Por eso, quienes escribimos debemos adaptarnos a estos cambios para que nuestros contenidos resulten interesantes y aporten valor a los lectores. 

Hace unos meses un cliente me pidió que revise un texto antes de que lo suba a su página web. Al revisarlo noté algo extraño, sentía que estaba leyendo una revista o un folleto. Le respondí que el texto tenía que rescribirse y me dijo: “Pero está bien escrito, es de una revista que publicamos el mes pasado”.

Un momento. Aquí se está violando una regla de oro, casi una ley de todo redactor de contenidos.

Escribir para la web

¡Claro que no! Ni siquiera es lo mismo escribir para un blog que para Facebook o Twitter. Vamos, que si hay algo que internet ha cambiado es la forma en que leemos. En consecuencia, quienes escribimos tenemos que adaptarnos a estos cambios.

En internet se publican a diario textos que han sido redactados para otros medios. Cumplen con las normas de redacción, pero aún así no logran el impacto deseado. La razón es muy simple: No han sido redactados pensando en el lector digital.

Escribir para la web no es igual que escribir un texto ordinario. Las normas de redacción, que antes aplicaban para los medios impresos, no funcionan de la misma manera en un entorno tan saturado de información. El contenido de calidad es la clave para conseguir lectores, pero tan importante como el contenido es la forma en que lo presentamos. De este aspecto depende que podamos captar la atención de quienes visitan nuestra página.

Vamos a revisar algunos puntos clave de la redacción web.

  1. Darle a los usuarios lo que buscan

Primera verdad del internet: Los usuarios tienen poco tiempo y no se van detener a leer un texto a menos que sepan que vale la pena hacerlo.

Los lectores tienen poco tiempo

Antes de leer, los visitantes de una web hacen un rastreo visual del contenido de la página. ¿En qué se fijan? Títulos, subtítulos, imágenes, videos, infografías, textos destacados por su tipo y tamaño. Si encuentran lo que buscan o algo que llame su atención, seguirán leyendo; sino pasarán a la siguiente página. Por eso, para conseguir lectores tenemos que hacer dos cosas: ofrecer contenido de calidad y presentarlo de una forma dinámica.

Después de investigar y reunir un buen contenido es hora de darle forma con nuestro cincel de redactores, resaltando los puntos más importantes. Para que un usuario rastreador se convierta en lector de nuestra web, debemos ayudarlo a encontrar lo que busca. Debemos crear títulos y subtítulos que resuman en pocas palabras el contenido de cada sección del artículo. Colocar una pequeña descripción debajo del título también ayudará a guiarlos. Otra forma que funciona es resaltar palabras o frases en negrita o cursiva, e incluso podemos cambiar el tipo y el tamaño de letra.

  1. Lo bueno, si breve, dos veces bueno

Leer en la web es más cansado que leer en papel. No importa qué tan interesante sea el tema del que escribimos, siempre llega un punto en el que nos cansamos.

Dos maneras de combatir el cansancio del lector son: crear un texto que mantenga su atención y aprovechar ese tiempo de atención. Si conseguimos que nuestros lectores tengan una lectura agradable lograremos ambos objetivos. Sin embargo, para tener éxito en esto tendremos que enfrentarnos a dos peligrosos enemigos: la palabrería y la monotonía.

Para evitar la palabrería recomiendo usar lo que yo llamo el “todo corto”. Ya lo dicen los que saben: Lo bueno, si breve, dos veces bueno. De nada sirve llenar página tras página con palabras que no brindan ningún aporte. Asegúrate de que cada párrafo, cada oración y cada palabra tienen una función en el texto. Si puedes eliminar algo sin que cambie el sentido general de tu escrito, elimínalo, no lo dudes.

Si puedes reducir un texto, hazlo

Esto no quiere decir que nuestros artículos deban tener menos de 300 palabras. El Seo nos dice que los artículos más largos son mejores que los cortos. Aún así hay que tener presente que los buscadores solo premian el contenido extenso cuando es de calidad.

Pero como nunca es bueno exagerar, hay que tomar en cuenta otro aspecto.

  1. Nuestro mayor enemigo es la monotonía

Es bueno establecer parámetros para nuestra redacción. Forma parte de lo que llamamos el estilo propio. Yo personalmente tengo los míos: Un máximo de 25-30 palabras por frase, un máximo de 5-6 oraciones por párrafo, un máximo de 3-4 párrafos antes de un subtítulo. Me resulta muy útil para organizar las ideas y créanme cuando les digo que me ahorra mucho tiempo.

Pero hay una trampa en todo este asunto de los parámetros. Si hacemos todo igual, siempre pegados a la regla y sin atrevernos a hacer nada distinto, entonces caeremos en la monotonía.

Es importante controlar la creatividad

Romper la monotonía de un texto implica distribuir elementos. Ya sean palabras, oraciones o párrafos, todos los elementos de un escrito se deben distribuir de una forma armónica. Esta armonía se puede lograr siguiendo un método sencillo: la alternancia.

En el caso de las palabras, vamos a alternar palabras cortas (pronombres, artículos, preposiciones) y largas (sustantivos, verbos, adjetivos).  También es bueno alternar palabras con el mismo significado, para no repetir siempre lo mismo. Por ejemplo, en lugar de repetir la conjunción pero podemos usar sus equivalentes aunque o sin embargo, que cumplen la misma función.

En el caso de las oraciones y frases aplica lo mismo. Alternar elementos cortos y largos. Si nuestro texto está saturado de oraciones cortas, uniremos algunas mediante el uso de conjunciones. Por el contrario, si predominan las oraciones largas, dividiremos algunas con ayuda del punto seguido. Los párrafos se alternan del mismo modo, procurando nunca dejar seguidos tres párrafos cortos o tres párrafos largos.

  1. Cuenta una historia

Recuerdo la primera vez que escuché sobre el storytelling. Estaba en un taller de marketing de contenidos y llegó un profesor para dar su charla. Saqué mi libreta pensando que hablaría de teorías y conceptos, pero hizo algo muy distinto. Se pasó toda la clase contando sus experiencias con clientes y hablando de casos prácticos de los que había formado parte. En la universidad y en el instituto tuve varios profesores así, y siempre fueron de mis favoritos. De alguna forma logran mantener la atención de los alumnos y el mensaje que quieren trasmitir es más efectivo.

Al terminar el taller me acerqué a él y le pregunté sobre su estilo de enseñanza. Entonces me habló del storytelling, que es el arte de contar historias para crear un vínculo con los oyentes, o en este caso, los lectores. De hecho, es lo que acabo de hacer. He contado una historia para explicar en qué consiste este concepto.

Contar cosas sobre ti te hace más humano

El storytelling se viene usando en marketing desde hace muchos años y tiene una interesante aplicación en la redacción web. Esto nos lleva de vuelta al punto dos: como la lectura digital es cansada necesitamos hacer el texto más ameno y dinámico. Sin duda el storytelling es una de las herramientas más útiles para lograr este efecto.

Compartir tus experiencias hace más ligera la lectura y la convierte en una charla con el lector. Ya no estás enumerando y explicando conceptos; estás contando tu propia visión, cómo vives esos conceptos. A todos nos gusta conocer más de las personas. Por eso, contar tus vivencias es una buena forma de crear vínculos con tus lectores.

Con el tiempo y la práctica descubriremos que estos cuatro puntos están muy relacionados entre sí. Los usuarios buscan contenidos breves que aporten valor, buscan alguien que les cuente sus experiencias, buscan leer textos dinámicos y entretenidos. Todo esto forma parte de una sola misión: Presentar el contenido de una forma atractiva. Si presentamos escritos agradables y atractivos, entonces nuestros lectores querrán quedarse por más tiempo en nuestra página.

¿Conoces a alguien a quien le servirían estos consejos? ¡Comparte este artículo y ayuda a que más personas escriban mejor!

Tweet: ¿Escribes en internet? 4 secretos que te ayudarán mucho. http://ctt.ec/y_38d+

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4 comentarios en “4 Secretos de la Redacción Web

  1. Isabel Conesa Magallón

    Muy buenos consejos Lex. Tienes un blog muy interesante, me va a resultar muy útil para aprender mucho más sobre redacción de contenidos. Ciertamente hay una gran diferencia entre escribir para medios impresos y redactar para la web. Además de persuadir al usuario está el tema del posicionamiento que también influye en la escritura. Gracias por compartir tus conocimientos!

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  2. Hola, Isabel.

    Gracias por tus comentarios. Es cierto que cada día la redacción web se diferencia de la redacción normal, sobre todo porque los textos deben ser optimizados y hay que hacer mucho Seo. En el mundo virtual la competencia es muy dura y un texto que no esté optimizado tiene pocas posibilidades del llegar al lector. Yo siempre digo que no hay mejor acción para el posicionamiento que conocer a tu lector. Si les das lo que buscan, ellos te encontrarán.

    Un saludo! Es un gusto poder compartir impresiones contigo. 🙂

    Lex.

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